martes, 27 de junio de 2017

Comentario literario de José Jiménez Lozano

Retratos de Inmaculada Cuesta

José Jiménez Lozano ante algunos de los retratos MAQ


Es ya casi un tópico consentido y asentado que el retrato en la pintura comienza a manifestarse  entre  finales de la edad media y el XVII y tiene sus grandes logros en este tiempo aunque, como ocurre siempre en estos asuntos, se trata de aserciones muy relativas y de consideraciones pedagógicas para el estudio y comprensión  de las cosas y su estudio en este ámbito  del arte y de la historia, pero, en cuanto a manifestación del yo, nadie diría que los conmovedores  retratos funerarios de El Fayun, de los siglos II-III de nuestra era no muestran un yo absolutamente personalizado de los que nos falta solamente el nombre para hablar de ellos y con ellos como individuos. Pero, como argumenta, yendo a la raíz de las cosas Enrique Andrés cuando habla de este asunto, “antes de responder a la papanatoide >, no se explica sin una cultura para la que , es decir, que las personas (para decirlo en sus términos cristianos) tienen una dimensión visible y corporal, pero como sabe cualquier lector de las cartas paulinas, también otra invisible de origen, que hace de ella algo muy distinto a un objeto.” Y aquí está el “quid” de la cuestión, ciertamente, pero incluso ese “yo” burgués y un tanto transeúnte en la pintura de esos siglos resultó arruinado por el juego supuestamente estético que como nuevo arte apareció en los tiempos de la República de Weimar en el que todo rostro humano y el cuerpo del hombre por entero se desfiguraron o fueron convertidos en muñeco y garabato, poco antes por cierto de que, como avisaron algunas voces, lo que se hacía en la pintura en seguida se haría en la propia carne humana por parte de los laboratorios de exterminio de la vieja humanidad para la fabricación del famoso hombre nuevo.
        Y tanto es así que, para un pintor de nuestros días, resulta absolutamente problemático representar la realidad si es  tal pretensión no aparece en la cultura media una antigualla, y tiene que imponerse a cientos de prejuicios estéticos o, más bien ideológicos que se sembraron en los últimos cien años, y si no puede renunciar a pintar un yo, si pinta un retrato, tiene miedo de producir una pintura fríamente realista, como en competencia de la fotografía, pero un pintora de ahora mismo como Inmaculada Cuesta,  sabe muy bien otra cosa: que el poder para causar las sensaciones e impresiones que los juegos de líneas formas y colores y la misma materia pictórica ofrecen para la representación del cuerpo y del rostro mismo del retratado, acomodando nuestro ojo para ver un yo más profundamente.
       
Pero no a otra cosa obedece la técnica de esta pintura biográfica de Inmaculada Cuesta, que por cierto no es una pintura de pincel sobre tela o cartón, sino una pintura de impregnación sobre dibujo propio naturalmente, que permite una gran libertad al artista, pero al que también Obliga a estar con el yo que pinta mucho más tiempo, y crea muy eficazmente nuestro mirar para la grave figura del retrato de Edith Stein, o el tan lleno de luz de primavera y juventud  como en el retrato de Lisette para no hablar más que de estas dos pinturas como muestras de todas ellas,  sin callar, sin embargo, que en ellas tiene una prevalencia azul o un verde, y la escala del azul que va desde el azul del mar  al zarco, y  el verde que recuerda tanto la gravedad como la alegría, por ejemplo en Chagall, y entonces ahí es donde nos encontramos con el yo retratado, y entonces nos acompañamos. 
            
                   José JIMÉNEZ LOZANO
   
Lisette Pons

Edith Stein
 
Marc Chagall

lunes, 1 de agosto de 2016

Retrato "Familia Pérez Morales"

Retrato familiar

Año 2016
Técnica mixta sobre lienzo
150 x 60 cm

Pintura de Inmaculada Cuesta (MAQ)


Diego Pérez. Pintura de MAQ
Ana Morales. Pintura de MAQ

lunes, 29 de febrero de 2016

Exposición individual en la Diputación de Segovia

Proyecto "UNA. XXV Aniversario del fallecimiento de Jaime Gil de Biedma"

"El rostro de Jaime Gil de Biedma regresa esta semana al zagúan de la Diputación de Segovia, con la obra presentada a la exposición UNA por la pintora jienense Inmaculada Cuesta Gómez, quien retrata de perfil al poeta haciendo uso de una técnica mixta sobre lienzo.
La cara de Gil de Biedma ocupa la mayor parte del cuadro, de un tamaño de 60x73 cm, realizado gracias a una combinación entre el óleo y el collage que permite contemplar una obra de carácter expresionista.
La obra, a la que la autora ha titulado ‘Jaime Gil de Biedma', sustituye al cuadro presentado por Emilio García Calvo, quien realizaba en su obra un homenaje a la figura de Gil de Biedma, acordándose de Antonio Machado, Bécquer y Miguel Hernández.
Inmaculada Cuesta Gómez es conocida en Segovia por haber participado en varias exposiciones y haber puesto en marcha en esta ciudad distintas galerías. Afincada en nuestra provincia desde hace cinco años, reside en la actualidad en Hontoria.
No es la primera vez que la artista retrata a un poeta; entre sus trabajos pictóricos destacan varios proyectos relacionados con la literatura, como la serie 'Quijote 07' o el Homenaje a Juan Ramón Jiménez, que incluía varios retratos del escritor y distintas interpretaciones abstractas de sus poemas. Además, ha reflejado en sus obras a otros como Antonio Machado, Luis Rosales, Miguel Hernández o Federico García Lorca.
El buen hacer como retratista de esta pintora jienense no ha pasado desapercibido para escritores del nivel del Premio Cervantes José Jiménez Lozano, quien dijo de su dibujo que "es un dibujo al servicio del retrato y no pretende torsionar para nada la realidad, sino ofrecerla tal y como el artista la ve, y no hay ningún engaño para el ojo, lo que está bien que advierta".
"En su pintura -añade Jiménez Lozano- no  hay ni encubrimiento ni retórica ni suntuosidad, ni pastosidades que tanto gustan hoy no se sabe si es para poder hablar de las famosas texturas, y el resultado es una pintura de una sencilla apacibilidad, se ve a alguien quien mira, pero no nos transmite ningún mensaje psicológico, ni nos mira con pretensión alguna".
Inmaculada Cuesta ya participó en el proyecto Una con una obra titulada "Paso a las tres. Noviembre" en la que se podía ver a un pintor sobre un montaje de una fotografía de la autora de un paso de cebra durante el mes de noviembre.
La imagen aportada en esta ocasión por Inmaculada Cuesta al proyecto UNA en recuerdo de Jaime Gil de Biedma podrá verse hasta el próximo lunes en el zaguán del Palacio Provincial de la Diputación en horario de 9:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 20:00 horas de lunes a viernes."

jueves, 5 de noviembre de 2015

Jaime Gil de Biedma, Poeta

Retrato de MAQ

"Retrato de Jaime Gil de Biedma". Obra de Inmaculada Cuesta. Técnica mixta sobre lienzo 73 x 60 cm. Año 2015

martes, 20 de octubre de 2015

"Éxodo 2015"

"ÉXODO 2015". Retrato MAQ. Técnica mixta sobre lienzo 65 x 81 cm.


miércoles, 26 de agosto de 2015

Retrato de José Jiménez Lozano

José Liménez Lozano  Langa, Ávila, 13 de mayo de 1930


"José Jiménez Lozano". Retrato de Inmaculada Cuesta. Tm s/ cartón. 38 x 53 cm Año 2015



miércoles, 19 de agosto de 2015

Chagall. Retrato de MAQ

"Chagall". Retrato de Inmaculada Cuesta. Tm s/ cartón 38 x 53 cm. Año 2015
Marc Chagall. Vitebsk, Imperio ruso, 7 de julio de 1887 - Saint Paul de Vence, Francia, 28 de marzo de 1985